Inversiones Alternativas: Otras Formas de Gestionar la Rentabilidad
Uno de los fenómenos más relevantes en el mundo financiero de los últimos años es el espectacular desarrollo que han experimentado las inversiones en activos alternativos (hegde funds, private equity, materias primas, fondos inmobiliarios y otros activos físicos), como consecuencia de una creciente internacionalización de la gestión de carteras y de una consecuente necesidad de diversificación para reducir el riesgo.
Suele decirse que estas inversiones en activos alternativos tienen las ventajas de generar una rentabilidad superior y de reducir el riesgo, al proporcionar rentabilidades que están poco correlacionadas con las que se generan a través de los mercados tradicionales de la deuda y el capital. Sin embargo, y como en toda inversión financiera, la gestión de la inversión alternativa no está exenta de dificultades.
La principal dificultad al trabajar con este tipo de inversiones surge al intentar tener una definición apropiada de las mismas. En este sentido, cualquier estudioso de esta realidad financiera debe encontrar respuestas a preguntas como las siguientes:
La principal dificultad al trabajar con este tipo de inversiones surge al intentar tener una definición apropiada de las mismas. En este sentido, cualquier estudioso de esta realidad financiera debe encontrar respuestas a preguntas como las siguientes:
- ¿es apropiado considerar una definición de la inversión alternativa por mera exclusión –lo que no es inversión en los mercados tradicionales de la deuda y el capital–, o se precisa ser más específico?,
- ¿hay una lista cerrada de activos alternativos?,
- ¿se puede establecer una tipología de inversiones alternativas?
- ¿cuáles son las características comunes en este tipo de inversiones?